Las campanas de la Iglesia
Uncategorized / febrero 13, 2017

Acabo de leer una noticia que ha llamado mi atención. Las campanas de San Nicolás. Una reciente decisión obligó a enmudecer, tras años de tradición, las campanas de la iglesia de San Nicolás. Ya han vuelto a sonar. La sensación de los vecinos, acostumbrados al volteo de campanas durante generaciones, sentían algo extraño al percibir, en las horas señaladas, el silencio, en vez del tañido insistente de éstas. Cuando acudimos al cine o disfrutamos de una película de suspense en el hogar, cuando la banda sonora calla para acentuar la tensión de un situación que desemboca en un gran sobresalto, o en un imprevisto acontecimiento en ocasiones fatal para los protagonistas. Algo así es lo que siente el ser humano cuando se ve privado de sus tradiciones: el silencio de las campanas, provoca la sensación de que algo no está bien, de que el día no marcha como de costumbre: la incertidumbre y la inseguridad se adueñan del espíritu, y se siente miedo ante lo desconocido. Pero no pasa nada. Pueden sonar o no, y seguirá sucediendo lo que deba de suceder; el comerciante abrirá su negocio, los niños irán a la escuela y los vehículos rodarán por las calzadas dirigiéndose…